Banco exterior e interior de diseño

Un banco es un elemento decorativo poco habitual en nuestras casas. Es más habitual en la tradición británica y centro europea, y se ha convertido en una distinción de elegancia y buen gusto. El banco de dormitorio ha ido evolucionando con el paso de los años y actualmente podemos encontrarnos con un banco arcón, un banco tapizado, un banco de jardín o hasta un banco de cocina. Te dejamos algunos consejos para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades junto con nuestro amplio catálogo.

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Un banco de dormitorio, cocina, jardín y hasta baño

Hace tiempo que superamos la idea del banco de piano o dormitorio como único lugar posible para este elemento. Un banco no solo es signo de buen gusto, también es práctico. A medio camino entre el baúl y la silla, un banco puede ser utilizado como espacio de almacenaje. Por ejemplo, un banco de baño también puede ser un banco arcón, donde poder guardar toallas, productos de limpieza o hasta la ropa que no podemos almacenar en otras habitaciones. Claro, nos choca pensar en un banco en el baño que no esté dentro de la ducha porque pensamos en el típico banco tapizado, pero hemos evolucionado en cuanto a los materiales y técnicas: por ejemplo, con los bancos de madera de roble o haya tintada, que soportan muy bien la humedad. Materiales que también son útiles en un banco exterior, por ejemplo, gracias a su alta resistencia.

Un banco también organiza el espacio. Pensemos por ejemplo en un salón comedor, podemos utilizar un banco de entrada, que permita separar ambas estancias de una forma sutil y discreta. Si queremos crear dos ambientes nos puede evitar tener que recurrir a un sofá o sillón, o a otros elementos como biombos. Un banco de entrada sería perfecto, porque dirigiría el flujo de paso sin necesidad de recurrir a alternativas más voluminosas. También sería ideal como banco recibidor o como banco de terraza, si lo que queremos separar es un salón abierto a un amplio balcón.

Decorar un banco, algo más que un par de cojines

Un banco no debería ser solamente un trozo de madera en mitad de nuestro salón; debe ser algo que llame la atención pero de forma discreta. Al final debe ser algo que sume a nuestro estilo de decoración. Los cojines para bancos son útiles para conseguirlo, pero no es lo único que podemos utilizar. Sí, un cojín de un banco debemos mirarlo como la guinda de un pastel. Debemos importancia a otras cosas que suelen pasar desapercibida.

Por ejemplo, si tenemos delante o un banco de madera o un banco tapizado. En el primero puede que nos encontremos ante un banco de madera para jardín o para baño, en cada caso buscaremos cosas distintas. En el primero, una madera que pueda soportar bien la humedad como la madera de haya o pino. En el segundo, maderas que puedan soportar bien los cambios de temperatura y que no deslustre por las horas al sol; como por ejemplo con una madera de roble o de encina. Este tipo de maderas también tienen una presencia visual diferente. Tendremos que tener en cuenta que ambiente queremos darle, si con maderas oscuras, claras, con las vetas o tintada para disimularlas.

Los tapizados y acolchados, por ejemplo para un banco de pie de cama o un banco de trabajo también son importantes. El motivo, el material y lo voluminoso del acolchado pueden no casar bien con todos los estilos. Además, en estas estancias podemos tener otros como un banco baúl o un banco con cajones; para ellos podemos prestar atención a sus adornos o a como disponen el espacio. E incluso podemos jugar con ello, quizá con un banco zapatero abierto, si queremos usarlo como banco de vestidor o queremos darle ese estilo a la habitación si no queremos tener el set de vestidor completo. Y aparte de los elementos individuales, debemos mirar también su conjunto y cómo encaja en nuestra estancia; y para eso deberemos de tener en cuenta el estilo. Te dejamos algunos ejemplos de los estilos más habituales en nuestras casas.

Banco nórdico

Un banco de estilo nórdico será un banco de madera maciza. Este estilo buscar aportar calidez en cada ocasión posible. Con materiales, madera; colores, terrosos o con la luz, usando grandes ventanales. Esta predisposición a los espacios abiertos pueden ser una buena oportunidad para utilizar un banco de jardín o un banco de terraza, para generar esa tan necesaria separación de espacios sin necesidad de comprometernos con alternativas más voluminosas; como un sillón o una mesa. En cuanto a los materiales, preferimos un banco de roble o de encina, ya que su tono de madera casará perfectamente con nuestro estilo. Dependiendo de los colores que usemos, que en el resto de muebles suelen ser blancos o cremas, podremos elegir un banco de pino, para aportar contraste y descansos visuales. Como banco de dormitorio será muy útil, ya que suelen apostar por grandes volúmenes, lo que nos permitirá tener un banco zapatero o un banco recibidor, que podremos colocar a la entrada o a los pies de la cama.

Banco industrial

Inspirados en el banco de trabajo plegable que podíamos encontrar en fábricas o talleres; el estilo industrial aúna lo antiguamente basto con líneas delicadas y rectas. Es habitual en este estilo encontrar bancos de almacenaje, bancos de trabajo plegables o no y bancos comedor. La principal ventaja son sus acabados sólidos y resistentes, en madera tintada o como banco de hierro o con una combinación de ambos elementos. Intentaremos buscar ahorrar espacio, por ejemplo con un banco esquinero de cocina o un banco exterior. El principal objetivo es recordar ese toque de taller o fábrica. En el dormitorio o vestidor podremos apostar por un banco de trabajo plegable que nos permita recordar el estilo pero también ahorrar ese tan necesario espacio que pide la decoración de este estilo. Funcionalidad al más alto nivel. Evita usar un cojín en tu banco o varios, ya que reduce en parte el estilo industrial que queremos darle, en su defecto puedes utilizar un banco acolchado discreto.

Banco moderno

El estilo moderno apuesta por espacios amplios y diáfanos, donde el uso de un banco es clave. ¿La razón? Disponer de todo el espacio posible para generar estos entornos abiertos que buscamos. Podemos utilizar un banco con cajones, un banco baúl o un banco arcón, si necesitamos espacio de verdad; incluso un banco zapatero si lo queremos utilizar como un banco de recibidor. Gracias a ello podremos prescindir de muebles innecesarios a la vez que no renunciamos a un potencial asiento. En cuanto a los colores, suelen preferir el contraste entre blancos y negros. En materiales, maderas o plásticos satinados, que pasen desapercibidos para no generar sensación de congestión.

Banco vintage

El estilo vintage persigue darle un toque actual a los muebles a los que estábamos acostumbrados en casa de nuestros padres o abuelos. En aquella época eran muy habituales los bancos de recibidor o los bancos de entrada; usados para que las visitas pudieran esperar o como ayuda a la hora de calzarse al salir de casa. Y claro. La decoración. En este estilo encontraremos bancos de plástico o de madera, y era habitual tener un banco de cocina, que permitiese que la familia se reuniera mientras se cocinaba. Lo normal era un banco largo, en una de las paredes; aunque un banco esquinero en la cocina, como en los pueblos, no era algo extraño. Si quieres seguir dando este toque a todas las estancias de tu casa, la cocina no puede quedar olvidada.

Bancos para sentarse, ¿pero en qué habitación?

Aunque durante un tiempo los bancos para sentarse estuvieron en desuso, poco a poco se están haciendo un hueco en los espacios más modernos, tanto en cocinas, dormitorios y recibidores. Kare Design presenta una amplia colección de bancos de madera de pino, roble y abedul, acero lacado y una variedad de cubiertas de algodón, terciopelo, piel, algodón o lino. Los bancos aseguran un espacio acogedor y familiar, además de que con este tipo de mobiliario generalmente caben más personas alrededor de la mesa. Algunos modelos de bancos para sentarse tienen también la función de baúl para guardar objetos, lo que optimiza mejor el espacio versus a taburetes o sillas convencionales.

Bancos para cocinas

Situalos cerca de una pared o incluso en una esquinera para que no se coman el espacio central de la cocina y poder apoyar la espalda durante la hora del desayuno. A veces pensamos que no tenemos espacio para poner una mesa y sillas en la cocina, pero el ahorro del espacio con bancos puede solventar esta papeleta.

Bancos para recibidor

Si quieres vestir el espacio de tu recibidor los bancos son sin duda la mejor opción para una entrada triunfal en el hogar. Puedes utilizarlos para dejar momentáneamente el bolso o alguna bolsa que traigas de la calle antes de ordenarlo en el sitio definitivo, y así evitar dejarlo en el suelo. La oferta de Kare presenta modelos poco convencionales desde lo más kitsch con colores chillones hasta el pop-modernista. Algunos modelos con piel en color negro nos recuerdan a la época de los zares rusos. Para los más clásicos existen modelos nórdicos en madera de abedul o pino.

Bancos para dormitorios

¿Cuándo fue la última vez que fuiste a un hotel y en los pies de la cama viste un banco espectacular que querías para tu casa? ¡Es tu oportunidad! Está claro que el estilo de la habitación es otro cuando la vistes con un banco. Ojo, no te descuides en dejar tu ropa desordenada. El banco tiene que servir como decorativo, no como armario. Aunque es verdad que de tanto en tanto puedes utilizarlo para apoyar algo, sobre todo si vas con prisas.

Un banco de dormitorio, cocina, jardín y hasta baño

Hace tiempo que superamos la idea del banco de piano o dormitorio como único lugar posible para este elemento. Un banco no solo es signo de buen gusto, también es práctico. A medio camino entre el baúl y la silla, un banco puede ser utilizado como espacio de almacenaje. Por ejemplo, un banco de baño también puede ser un banco arcón, donde poder guardar toallas, productos de limpieza o hasta la ropa que no podemos almacenar en otras habitaciones. Claro, nos choca pensar en un banco en el baño que no esté dentro de la ducha porque pensamos en el típico banco tapizado, pero hemos evolucionado en cuanto a los materiales y técnicas: por ejemplo, con los bancos de madera de roble o haya tintada, que soportan muy bien la humedad. Materiales que también son útiles en un banco exterior, por ejemplo, gracias a su alta resistencia.

Un banco también organiza el espacio. Pensemos por ejemplo en un salón comedor, podemos utilizar un banco de entrada, que permita separar ambas estancias de una forma sutil y discreta. Si queremos crear dos ambientes nos puede evitar tener que recurrir a un sofá o sillón, o a otros elementos como biombos. Un banco de entrada sería perfecto, porque dirigiría el flujo de paso sin necesidad de recurrir a alternativas más voluminosas. También sería ideal como banco recibidor o como banco de terraza, si lo que queremos separar es un salón abierto a un amplio balcón.

Decorar un banco, algo más que un par de cojines

Un banco no debería ser solamente un trozo de madera en mitad de nuestro salón; debe ser algo que llame la atención pero de forma discreta. Al final debe ser algo que sume a nuestro estilo de decoración. Los cojines para bancos son útiles para conseguirlo, pero no es lo único que podemos utilizar. Sí, un cojín de un banco debemos mirarlo como la guinda de un pastel. Debemos importancia a otras cosas que suelen pasar desapercibida.

Por ejemplo, si tenemos delante o un banco de madera o un banco tapizado. En el primero puede que nos encontremos ante un banco de madera para jardín o para baño, en cada caso buscaremos cosas distintas. En el primero, una madera que pueda soportar bien la humedad como la madera de haya o pino. En el segundo, maderas que puedan soportar bien los cambios de temperatura y que no deslustre por las horas al sol; como por ejemplo con una madera de roble o de encina. Este tipo de maderas también tienen una presencia visual diferente. Tendremos que tener en cuenta que ambiente queremos darle, si con maderas oscuras, claras, con las vetas o tintada para disimularlas.

Los tapizados y acolchados, por ejemplo para un banco de pie de cama o un banco de trabajo también son importantes. El motivo, el material y lo voluminoso del acolchado pueden no casar bien con todos los estilos. Además, en estas estancias podemos tener otros como un banco baúl o un banco con cajones; para ellos podemos prestar atención a sus adornos o a como disponen el espacio. E incluso podemos jugar con ello, quizá con un banco zapatero abierto, si queremos usarlo como banco de vestidor o queremos darle ese estilo a la habitación si no queremos tener el set de vestidor completo. Y aparte de los elementos individuales, debemos mirar también su conjunto y cómo encaja en nuestra estancia; y para eso deberemos de tener en cuenta el estilo. Te dejamos algunos ejemplos de los estilos más habituales en nuestras casas.

Banco nórdico

Un banco de estilo nórdico será un banco de madera maciza. Este estilo buscar aportar calidez en cada ocasión posible. Con materiales, madera; colores, terrosos o con la luz, usando grandes ventanales. Esta predisposición a los espacios abiertos pueden ser una buena oportunidad para utilizar un banco de jardín o un banco de terraza, para generar esa tan necesaria separación de espacios sin necesidad de comprometernos con alternativas más voluminosas; como un sillón o una mesa. En cuanto a los materiales, preferimos un banco de roble o de encina, ya que su tono de madera casará perfectamente con nuestro estilo. Dependiendo de los colores que usemos, que en el resto de muebles suelen ser blancos o cremas, podremos elegir un banco de pino, para aportar contraste y descansos visuales. Como banco de dormitorio será muy útil, ya que suelen apostar por grandes volúmenes, lo que nos permitirá tener un banco zapatero o un banco recibidor, que podremos colocar a la entrada o a los pies de la cama.

Banco industrial

Inspirados en el banco de trabajo plegable que podíamos encontrar en fábricas o talleres; el estilo industrial aúna lo antiguamente basto con líneas delicadas y rectas. Es habitual en este estilo encontrar bancos de almacenaje, bancos de trabajo plegables o no y bancos comedor. La principal ventaja son sus acabados sólidos y resistentes, en madera tintada o como banco de hierro o con una combinación de ambos elementos. Intentaremos buscar ahorrar espacio, por ejemplo con un banco esquinero de cocina o un banco exterior. El principal objetivo es recordar ese toque de taller o fábrica. En el dormitorio o vestidor podremos apostar por un banco de trabajo plegable que nos permita recordar el estilo pero también ahorrar ese tan necesario espacio que pide la decoración de este estilo. Funcionalidad al más alto nivel. Evita usar un cojín en tu banco o varios, ya que reduce en parte el estilo industrial que queremos darle, en su defecto puedes utilizar un banco acolchado discreto.

Banco moderno

El estilo moderno apuesta por espacios amplios y diáfanos, donde el uso de un banco es clave. ¿La razón? Disponer de todo el espacio posible para generar estos entornos abiertos que buscamos. Podemos utilizar un banco con cajones, un banco baúl o un banco arcón, si necesitamos espacio de verdad; incluso un banco zapatero si lo queremos utilizar como un banco de recibidor. Gracias a ello podremos prescindir de muebles innecesarios a la vez que no renunciamos a un potencial asiento. En cuanto a los colores, suelen preferir el contraste entre blancos y negros. En materiales, maderas o plásticos satinados, que pasen desapercibidos para no generar sensación de congestión.

Banco vintage

El estilo vintage persigue darle un toque actual a los muebles a los que estábamos acostumbrados en casa de nuestros padres o abuelos. En aquella época eran muy habituales los bancos de recibidor o los bancos de entrada; usados para que las visitas pudieran esperar o como ayuda a la hora de calzarse al salir de casa. Y claro. La decoración. En este estilo encontraremos bancos de plástico o de madera, y era habitual tener un banco de cocina, que permitiese que la familia se reuniera mientras se cocinaba. Lo normal era un banco largo, en una de las paredes; aunque un banco esquinero en la cocina, como en los pueblos, no era algo extraño. Si quieres seguir dando este toque a todas las estancias de tu casa, la cocina no puede quedar olvidada.

Bancos para sentarse, ¿pero en qué habitación?

Aunque durante un tiempo los bancos para sentarse estuvieron en desuso, poco a poco se están haciendo un hueco en los espacios más modernos, tanto en cocinas, dormitorios y recibidores. Kare Design presenta una amplia colección de bancos de madera de pino, roble y abedul, acero lacado y una variedad de cubiertas de algodón, terciopelo, piel, algodón o lino. Los bancos aseguran un espacio acogedor y familiar, además de que con este tipo de mobiliario generalmente caben más personas alrededor de la mesa. Algunos modelos de bancos para sentarse tienen también la función de baúl para guardar objetos, lo que optimiza mejor el espacio versus a taburetes o sillas convencionales.

Bancos para cocinas

Situalos cerca de una pared o incluso en una esquinera para que no se coman el espacio central de la cocina y poder apoyar la espalda durante la hora del desayuno. A veces pensamos que no tenemos espacio para poner una mesa y sillas en la cocina, pero el ahorro del espacio con bancos puede solventar esta papeleta.

Bancos para recibidor

Si quieres vestir el espacio de tu recibidor los bancos son sin duda la mejor opción para una entrada triunfal en el hogar. Puedes utilizarlos para dejar momentáneamente el bolso o alguna bolsa que traigas de la calle antes de ordenarlo en el sitio definitivo, y así evitar dejarlo en el suelo. La oferta de Kare presenta modelos poco convencionales desde lo más kitsch con colores chillones hasta el pop-modernista. Algunos modelos con piel en color negro nos recuerdan a la época de los zares rusos. Para los más clásicos existen modelos nórdicos en madera de abedul o pino.

Bancos para dormitorios

¿Cuándo fue la última vez que fuiste a un hotel y en los pies de la cama viste un banco espectacular que querías para tu casa? ¡Es tu oportunidad! Está claro que el estilo de la habitación es otro cuando la vistes con un banco. Ojo, no te descuides en dejar tu ropa desordenada. El banco tiene que servir como decorativo, no como armario. Aunque es verdad que de tanto en tanto puedes utilizarlo para apoyar algo, sobre todo si vas con prisas.

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